Ser fotografiada por Lorena Romero implica entrar en su mundo, en su intimidad, y no lo digo solo en un sentido metafórico, sino como la pura realidad; tanto su mirada, como su arte, son capaces de encerrar un cierto misterio que se traduce en un estilo profundo, pero además, sus sesiones, la mayoría de ellas, son realizadas en la casa que con mucho esfuerzo ha construido junto con su familia. 

Lorena es nacida en Reynosa, en una familia de 3 hermanos, donde ella es la mayor. Hija de padres veterinarios. Un núcleo que la ha respaldado tanto en lo personal como en lo artístico. 

También es madre de 3 hijos, esposa, artista, pero antes que eso, es mujer. Una mujer que ha sabido hacer de su arte un nicho en esta ciudad, pues su proyecto A FLOR DE PIEL ha sido un parteaguas en la historia de la fotografía en Reynosa, considerando que antes nadie se había enfocado en el retrato femenino. 

Romero confiesa haber llegado al retrato de mujeres como un escaparate, en la búsqueda de encontrar en la otredad a quienes, como ella, estuvieran pasando por un proceso de vida complejo – Lorena también es una sobreviviente, literalmente – que le hicieran sentirse acompañada en medio del torbellino de emociones que la violencia familiar deja en quien la vive. 

La dinámica consistía en una breve entrevista, más a modo de charla casual, en la que poco a poco se iba generando confianza, una cierta intimidad que permitía que todo fluyera con mayor naturalidad. Un torso desnudo, recuerda, fue de los primeros acercamientos a lo que posteriormente se convirtió en lo que hoy identifica a A flor de Piel: la fotografía de desnudo femenino o como ella misma lo llama “las fotos de morras en calzones”. 

Respecto a este tema, Lorena tiene una búsqueda específica que va más allá del placer creativo y que tiene más que ver con una postura política con respecto a la utilidad del arte y sobre todo, el lugar que ocupa la mujer en una sociedad como la nuestra. 

Ahora bien, ¿cómo se vive una mujer, mamá, artista en una ciudad como Reynosa? Lorena lo dice directamente  “en Reynosa no hay cultura del arte, aquí todo es trabajo. Pensar en ser artista aquí es casi siempre un sueño y si además eres mamá, eso cuesta el doble de trabajo”. 

Como mujer dentro de las artes Lorena Romero ha sabido mantener un balance entre lo personal, lo profesional y lo artístico, en el que prioriza a sus hijos, pero teniendo siempre en cuenta que para poder dar lo mejor, necesita estar bien ella y eso implica seguir creando. 

Como artista, Romero reconoce la carencia del entorno en el que nos encontramos y por otra parte, la diferencia de oportunidades, no solo dentro de las artes, entre los hombres y las mujeres. En este sentido, se declara abiertamente feminista y en pro del empoderamiento y la autonomía ideológica de la mujeres, siendo esta una de las razones más significativas para desarrollar su trabajo. Para Lorena, una fotografía implica mucho más que un gusto, es también su forma de decir que aquí estamos, que resistimos y que poco a poco estamos abarcando más lugares. 

Además, su trabajo no se detiene ahí; en los últimos años ha desarrollado un par de talleres tanto en Tamaulipas como en el interior de país, como el que próximamente estará impartiendo en Guadalajara: PARA EL AMOR PROPIO WS.

Una artista completa con una búsqueda genuina dentro de la fotografía…

Si te interesa saber más sobre sus nuevos proyectos, las diferente sesiones que maneja, o bien, tomar un taller, puedes ponerte en contacto en sus redes sociales donde aparece como Lorena Romero Retrato femenino & Boudoir